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Sebastião Salgado. Children

Sebastião Salgado. Children

Taschen

Salgado, Lélia Wanick y Salgado, Sebastião

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Impuestos incluidos.

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Cantidad
Pages
124 pp.
Language
Multiple Languages
Author
Lélia Wanick Salgado
Publisher
Taschen
Date
2016-08-24
Binding
Hardcover
ISBN
9783836561365
Dimensions
10.08 in x 0.87 in x 13.23 in

En toda situación de crisis, los niños son las mayores víctimas. Físicamente frágiles, a menudo son los primeros en sucumbir al hambre, a las enfermedades y a la deshidratación. Inocentes ante el funcionamiento y las fallas del mundo, no pueden comprender por qué hay peligro, por qué hay personas que quieren hacerles daño, o por qué deben irse, quizás de manera repentina, y abandonar sus escuelas, sus amigos y su hogar.

En esta serie complementaria a Éxodo, Sebastião Salgado presenta 90 retratos de los exiliados, migrantes y refugiados más jóvenes. Sus sujetos provienen de diferentes países, víctimas de distintas crisis, pero todos están en movimiento, y todos tienen menos de 15 años. A través de su extenso proyecto sobre refugiados, lo que llamó la atención de Salgado sobre estos niños y niñas no fue solo la inocencia implícita en su sufrimiento, sino también sus radiantes reservas de energía y entusiasmo, incluso en las circunstancias más miserables. Desde refugios al borde del camino en Angola y Burundi hasta barrios marginales en Brasil y campamentos extensos en Líbano e Irak, los niños seguían siendo niños: reían con facilidad tanto como lloraban, jugaban al fútbol, chapoteaban en aguas sucias, hacían travesuras con amigos y generalmente se mostraban eufóricos ante la perspectiva de ser fotografiados.

Para Salgado, esa exuberancia presentaba una paradoja curiosa. ¿Cómo puede un niño sonriente representar circunstancias de privación y desesperación? Sin embargo, lo que notó fue que cuando pedía a los niños que se alinearan y tomaba sus retratos uno por uno, la alegría grupal desaparecía. Frente a su cámara, cada niño se volvía mucho más serio. Lo miraban no como parte de una multitud ruidosa, sino como a un individuo. Sus posturas se volvían sinceras. Miraban al lente con una intensidad repentina, como si de pronto hicieran un balance de sí mismos y de su situación. Y en la expresión de sus ojos, o en el nervioso movimiento de sus pequeñas manos, o en la forma en que la ropa desgastada colgaba de cuerpos dolorosamente delgados, Salgado encontró que tenía un portafolio de refugiados que merecía un foro propio.

Las fotografías no intentan expresar los sentimientos de sus sujetos, ni detallar las particularidades de sus carencias en salud, educación y vivienda. Más bien, la colección permite que 90 niños miren al espectador con toda la franqueza de la juventud y toda la incertidumbre de su futuro. Hermosos, orgullosos, pensativos y tristes, se plantan ante la cámara por un momento en sus vidas, pero plantean preguntas que perseguirán durante años. ¿Permanecerán en el exilio? ¿Conocerán siempre a un enemigo? ¿Crecerán para perdonar o para buscar venganza? ¿Crecerán acaso?

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